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jueves, 4 de agosto de 2016

Doppelgänger

Hoy vamos a hablar de un tema que a mi me parece fascinante, los doppelgängers. Esta palabra alemana hace referencia a esa supuesta persona que se encuentra en el mundo y que es idéntica a nosotros. Todos conocemos este mito porque a todos nos ha tenido que llegar a los oídos eso de que todos tenemos un doble exacto vagando por algún rincón del mundo.

Sin embargo, este mito puede que no sea una farsa como muchos piensan. Hasta el día de hoy se han registrado miles de historias provenientes de hombres respetables que aseguran haberse encontrado con su doble cosa que, personalmente, me creo (a medias). Digo a medias porque estoy completamente de acuerdo en que haya personas que se hayan encontrado cara a cara con alguien (o algo) exactamente igual a ellos, pero no estoy de acuerdo con que ese doble exista de verdad. 


Doppelgänger no solo se usa para relacionar a una persona con su doble viviente (siendo este un mito aún). En psicología este término se ha estado usando para describir aquella alucinación en la que te encuentras frente a un "fantasma" que reproduce tu misma apariencia corporal, y esto no es tan raro como la gente piensa. Existen otros ejemplos, como los síndromes de Capgras y Fregoli, en los que el paciente sufre los llamados delirios de falsa identidad (de los cuales hablaremos en otro post). 

Cómo podéis suponer, encontrarte a ti mismo caminando por la calle debe ser una sensación cuanto menos extraña. Por lo tanto y, como era de esperar, las personas que sufren este tipo de alucinaciones desarrollan fácilmente un ataque fuerte de ansiedad, estrés intenso, inseguridad en cuanto a su identidad, ataques de pánico, insomnio, trastornos alimentarios, nerviosismo, desconfianza, delirios de seguimiento o complot...y un largo etc.

En suma, solo quería comentar el hecho de que sí es cierto que tengamos un doble exacto a nosotros, pero no es tan cierto que vague por el mundo como una persona más. En la mayor parte de los casos, nuestros dobles viven donde irónicamente siempre han debido estar, en nuestro interior.