Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta ilusión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ilusión. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Las Ilusiones IV (Ilusiones Multisensoriales I)

Nuestro cerebro posee una función tan compleja como interesante. Mientras nosotros interactuamos con el mundo él, entre otras cosas, se dedica a integrar la información procedente de varios sentidos.
El cerebro se dedica a combinar, por ejemplo, lo que vemos con lo que oímos en una misma percepción sensorial. Eso quiere decir que si vemos a un perro y oímos su ladrido, no vemos su figura por un sistema sensorial y oímos el sonido que produce por otro. Simplemente vemos y oímos a un perro ladrar en una misma zona multisensorial del cerebro (en este caso el sonido sigue su camino dentro del cerebro, la imagen también pero se terminan por juntar en un área terciaria de integración multisensorial, dicho de una manera mas científica. También se da debido a que, por ejemplo, en nuestro sistema visual, tenemos neuronas dedicadas explícitamente a la información visual y otras neuronas multisensoriales capaces de procesar las demás modalidades sensoriales. Esto pasa en todos los sistemas sensoriales, no solo en el visual).

Los sentidos interactúan de tal manera que somos capaces de saber como sabe un alimento solo por el sonido que produce. Lo mismo sucede con la piel y el sonido, el simple hecho de juntar los labios para soltar el pequeño soplo de aire cuando decimos una palabra que comienza por la letra "p" nos indica que se trata de una palabra que comienza por dicha letra (debido a que se activan los mecano-receptores de los labios). Sin embargo si no juntásemos los labios ni soltásemos ese pequeño soplo de aire, aunque sepamos que queremos decir una palabra que empieza por "p" probablemente escuchemos una palabra que empieza por "b" (debido a que, al no juntarse, los mecano-receptores de los labios no emiten ningún tipo de información).

Es curioso saber que el cerebro puede llegar a integrar tanto la vista y el oído (por ejemplo) que nos provoque lo siguiente: Usted puede llegar a ver un fogonazo de luz sin escuchar nada y saber que se trata de un solo fogonazo. Sin embargo, si usted mira ese mismo fogonazo de luz y a la vez escucha tres pitidos intensos, hay una alta probabilidad de que usted vea 3 fogonazos donde solo hay uno (he aquí una ilusión multisensorial).

También nuestros ojos pueden engañar a nuestro oído. Pongamos que en una proyección aparece un hombre diciendo da-da-da. Al cerrar los ojos escucharemos ba-ba-ba e incluso si quitamos el sonido y le leemos los labios claramente el hombre nos estará diciendo ga-ga-ga. Esto se produce por el simple hecho de que nuestro cerebro toma atajos para ofrecernos percepciones limpias, claras y rápidas. El problema viene cuando le suprimimos un canal sensorial (al cerrar los ojos o al quitar el volumen) y "liamos" a nuestro propio cerebro (este dará la respuesta rápida que desea dar, pero inexacta). Probablemente algún lector se atreva a desafiar al ser humano ofreciendo la solución de procesar la información perceptiva de un modo mas lento y de ese modo solucionar el "problema". Pues bien, si su antepasado, querido amigo, hubiera procesado esta misma información de manera mas lenta, como usted indica, cuando había animales salvajes merodeando cerca suyo, la naturaleza le hubiera comido en cuestión de horas (nunca nos debemos olvidar de los factores evolutivos).

Es posible que lo que oigamos influya también en nuestro tacto. Si nos frotamos las manos cuando el sonido se dispersa en frecuencias altas notaremos estas más ásperas. Por el contrario, cuanto mas bajas sean las frecuencias mas nos parecerán que son suaves (nuestras manos).

Hablando un poco de modalidades sensoriales, me gustaría hablarles, ya para terminar, de algo llamado "sinestesia". Existen en nuestro planeta personas con percepciones sensoriales extraordinarias y únicas, los sinestesicos, debido a su percepción de modalidades sensoriales cruzadas. ¿Qué quiere decir esto? Aunque parezca increíble, hay personas que tienen sus sentidos cruzados y ven sonidos, escuchan colores, sienten palabras...etc. Un sinestesico puede percibir letras y números de un color determinado, pueden deprimirse al mirar hacia el norte e incluso, se han dado casos de niños sinestesicos que son capaces de aprender un idioma sin conocer una sola palabra del mismo simplemente porque las ven como colores y saben que, por ejemplo, el rojo va detrás de verde y antes del amarillo (siendo estos colores palabras y consiguen, de manera increíble, formar frases en idiomas desconocidos para ellos).

En fin se que dejaros así da un poco de rabia, pero la sinestesia abarca demasiados conceptos (es uno de los hechos mas interesantes en psicología) y prefiero dejarlo para desarrollarlo bien en el siguiente post.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Las Ilusiones III (Ilusiones Visuales II) La Mona Lisa y otras curiosidades.

Y llego la entrada de las ilusiones en el arte.

Si no era suficiente con que nuestra realidad ya no lo es tanto (real me refiero) y tampoco era suficiente con que nuestro cerebro se perdiera información, llega al mundo del arte la explosión de la creatividad que nos ha proporcionado años de evolución y comienzan las ilusiones.

Sin ir mas lejos, hablemos un poquito de La Mona Lisa. El enigma de la sonrisa de esta mujer pasa por darse cuenta de que, con la suficiente iluminación y calidad de imagen, solo sonríe si no miramos directamente a su boca. En cuanto nuestro ojos la miran directamente, la sonrisa desaparece. ¿Curioso verdad? Pero como todo lo referente a este blog, tiene su explicación.

Comencemos por aclarar algo de nuestro sistema visual. Cada uno de nuestros ojos posee dos zonas claramente diferenciadas. La zona central (donde fijamos la vista) se denomina fóvea, y es la encargada de obtener información del mundo con todo tipo de detalle y de permitirnos la atención. Después tenemos el área periférica, que es la que rodea a la fóvea y la que obtiene información con menos detalle y se fija mas en los movimientos, las sombras y los grandes rasgos.

Dicho esto, aunque parezca mentira, la gran clave de esta ilusión reside en las mejillas de La Mona Lisa. Éstas están formadas a partir de sombras. Cuando nuestro ojo se fija directamente en la boca, la fóvea no detecta las sombras de las mejillas que son las que producirían esa ilusión de sonrisa. Sin embargo, al mirar otras partes del cuadro es la zona periférica del ojo la que entra en contacto con la sonrisa y las mejillas, detecta sus sombras y reproduce lo que esas sombras quieren que veas, una sonrisa. (imagen adjunta al final).

Explicado esto, desde la entrada de la ilusiones al arte se han conseguido efectos tan pequeños y elaborados como el de La Mona Lisa, y efectos tan grandes e impresionantes como crear un patio de 40 metros de largo dentro de una habitación de 8 metros.

Durante todos estos años los profesionales de mas alto prestigio han intentado dar con la respuesta a la siguiente pregunta. ¿Dónde comienzan las ilusiones? ¿en el ojo? ¿en el cerebro? ¿en una interacción entre ambos? Pues bien, numerosos estudios coinciden en lo siguiente:

Cuando observamos una ilusión visual de movimiento, si este va mas rápido se da justo después de que nuestros ojos realicen pequeños movimientos sacadicos de marea muy rápida (el movimiento sacadico es ese movimiento en sacudida producido cuando miramos un objeto y rápidamente miramos a otro diferente y después a otro...etc). Por el contrario, justo después de que nuestro ojos realicen movimientos sacadicos mas lentos, el movimiento de la ilusión enlentece. La respuesta comenzó a estar cada vez mas clara. Parece que las ilusiones comienzan en nuestros ojos (estos reciben un patrón de luz determinado que activa nuestras neuronas sensibles al movimiento produciendo la ilusión).

El engaño de los ojos llega, sin embargo, mucho mas lejos. Es posible, incluso, que un objeto se proyecte en nuestra retina y aun así no seamos capaces de verlo (por lo tanto un objeto no solo es visible porque proyecte un patrón de luz que entra por nuestros ojos). Muchas de las ilusiones se producen por contacto directo de parte de la imagen con el punto ciego de nuestro ojo. por ejemplo:

En la siguiente imagen, cierre el ojo derecho y mire al circulo fijamente con el izquierdo. Después acérquese a la pantalla hasta que el punto ciego de su ojo haga que el símbolo + desaparezca.

También puede hacerlo al revés. Cierre el ojo izquierdo y mire con el derecho al símbolo + fijamente.

Después acérquese a la pantalla hasta que el circulo entre en contacto con su punto ciego y desaparezca de su escena visual.

Si la pantalla de su móvil es demasiado pequeña y no puede hacer la ilusión pruebe a doblar un folio y, en posición horizontal, poner dos símbolos cualesquiera separados uno en cada lado del folio como se muestra en la imagen y seguir lo pasos antes mencionados (cuanto mas separados se encuentren menos tendrás que acercarte).


miércoles, 2 de diciembre de 2015

Las Ilusiones I (Ilusiones Visuales I)

Antes de nada, me gustaría comentaros que debido a que no estoy demasiado acostumbrado a escribir en blogs es posible (mucho) que de repente cambie de tema o ponga ejemplos que no encajen del todo bien con lo que quiero comentar. Ruego que me disculpéis. Vamos a ello.

Aunque no nos demos cuenta, nuestro cerebro esta creando innumerables ilusiones visuales en todo momento de manera sistemática y a todos los niveles de percepción, consciencia y pensamiento.

Las ilusiones visuales son, por definición, percepciones visuales subjetivas que no se ajustan a la realidad del mundo que nos rodea (podemos llegar a ver algo que en realidad no esta, o podemos llegar a no ver algo que en realidad si se encuentra delante de nuestros ojos). Estas ilusiones sirven para dar multitud de explicaciones sobre los circuitos neuronales gracias a los cuales nuestro cerebro construye nuestras experiencias cotidianas.

Resultado de imagen de ilusiones visuales

Pues si, es nuestro cerebro el que construye nuestra propia realidad (única para cada persona) tanto visual como de cualquier otro tipo. Lo que vemos, oímos, sentimos y pensamos se basa en lo que esperamos ver, oír, sentir y pensar. A su vez, estas expectativas se basan en nuestros recuerdos y experiencias previas (lo que ves hoy, eres capaz de verlo debido a que en el pasado te sirvió de alguna utilidad). Cuando todo va como esperamos que vaya (ver la cara de las personas en posición vertical o como se proyectan las sombras según la posición del sol) nuestro cerebro obvia toda esa información y suele perderse aproximadamente el 95% de lo que percibimos. Cuando estas predicciones no se cumplen, necesitamos mas tiempo para que nuestro cerebro procese la información y por lo tanto nos centramos mas en ese incumplimiento. He aquí el porque de que podamos salir del trabajo y volver a casa sin recordar ni un solo detalle de lo que hemos hecho durante el trayecto (aunque si hacemos el intento de pasar por una calle en obras que normalmente esta abierta y dentro de nuestro trayecto de vuelta, se activará nuestro cerebro para avisarnos de la imposibilidad de tomar ese camino de vuelta a casa y buscara enseguida una solución ante el problema).

Hay que aclarar que las ilusiones, a pesar de haberse descubierto mucho después, se desarrollaron en nosotros a la par que nuestro andar bípedo y nuestro físico de mono sin pelo y son, como todo en nosotros, el resultado de un itinerario evolutivo tan largo como complejo.

Si no hubiera sido así, y no hubiéramos evolucionado como lo hemos hecho, no habríamos desarrollado las capacidades sensoriales, motoras y cognitivas que te permiten descargar una app en el smartphone, conducir un coche, gestionar tus relaciones sociales (el tamaño del cerebro es directamente proporcional al número de relaciones que eres capaz de mantener de manera simultanea) o bien batear una pelota con un bate de baseball, por ejemplo.

Somos, en esencia, una maquina de predicción perfecta. Predecir nos permite anticiparnos, algo de lo que no son capaces la gran mayoría de los animales inferiores a nosotros (por eso mismo la cebra que bebe en cierto lugar de la Sabana africana y es atacada por un león, volverá a beber en el mismo lugar al día siguiente sin alertarse lo mas mínimo. Sin embargo, esto le da la ventaja a la cebra de evitarse los efectos secundarios que tienen las predicciones como, por ejemplo, la ansiedad de saber que en esa zona hay leones. Algo que nosotros, aunque mas avanzados en todos los sentidos, no podemos evitar).

Volviendo al tema, cabe destacar que, aunque la realidad este ahí fuera, nosotros formamos nuestra propia realidad personal a partir de nuestro cerebro y de las ilusiones que, a pesar de lo que se pueda pensar, son mucho mas frecuentes de lo que jamas puedan imaginar. Aquí, el objetivo es mostrarles su cerebro como lo que siempre ha sido, un mentiroso.

El inicio de la explicación de las ilusiones visuales pasa por saber algo de nuestro aparato visual. Éste esta formado, básicamente, por el ojo y el cerebro aunque mas bien, viendo la capacidad de la tecnología en la actualidad en cuanto a cámaras se refiere, se trata de un arreglo evolutivo de circuitos que dependen de aproximaciones, predicciones y atajos para reproducir literalmente lo que ocurre a nuestro alrededor en un momento dado. Los ojos solo se encargan de transmitirnos muy poca cantidad de lo que estamos viendo, lo demás es cosa del cerebro.

La primera capa de nuestro sistema visual esta formada por los fotorreceptores de nuestros ojos, los cuales convierten la luz en señales electroquimicas. Muy poco después el cerebro ya será capaz de detectar el contraste de la imagen (algo básico para todos los sistemas, no solo el visual, ya que le permite al cerebro diferenciar entre unos objetos y otros, y no percibirlo todo como una masa sin ningún tipo de limites entre los distintos estímulos).

Toda información que llega a la retina pasa por un haz de fibras denominado nervio óptico que transmite los impulsos electroquimicos al cerebro (todo lo que percibimos entra en el cerebro en forma de patrón). Literalmente procesamos patrones como un ordenador. Esta información realiza una breve parada en el tálamo (situado en el centro del cerebro) y asciende a la corteza visual primaria (la primera de unas 30 regiones cerebrales que van a extraer de forma jerárquica toda la información de la escena visual). Será aquí donde el cerebro destapará las orientaciones de la lineas, los bordes y los margenes de la escena.

Si comenzamos a subir en la jerarquía, encontraremos neuronas que se activaran en respuesta a los contornos, las curvas, los movimientos y los colores y mas arriba incluso a las manos y los rostros. Incluso poseemos neuronas binoculares que responden a la estimulación de ambos ojos y no a la de uno solo. Hay neuronas que  se activan cuando el objetivo se mueve a la derecha y otras cuando se mueve a la izquierda (también arriba y abajo y en otro cualquier movimiento). De este modo el cerebro detecta contrastes, contornos y bordes, forma objetos, construye su color, su distancia respecto a ti y respecto a otros objetos y la relación que tiene con estos (todo esto mediante suposiciones y mediciones).

Es curioso el hecho de que es el cerebro el que forma la tercera dimensión de nuestro mundo ya que nuestra retina solo es capaz de transmitirnos la información en dos dimensiones.

Son nuestros circuitos visuales (al igual que los demás en sus respectivos ámbitos) los que distorsionan la información que recibimos mezclando la con lo que sabemos, los que recordamos, lo que nos ha sido útil en el pasado, como nos sentimos en el momento de percibirla, la motivación que tenemos... y eso es precisamente lo que hace que cada persona perciba el mundo de manera única y diferente a lo que realmente se encuentra fuera de nosotros.

Como ejemplo de ilusión óptica pongamos  el porque vemos la Luna mas grande cuanto mas lejos se encuentra de la Tierra y mas pequeña cuando esta mas cerca. Es sencillo, cuando esta mas lejos se encuentra en una posición optima para que nuestro cerebro la compare automáticamente con objetos presentes en nuestro planeta, como arboles o edificios,y la haga mucho mas grande de lo que es. Por el contrario cuando esta situada mas cerca de la Tierra esta en pleno cielo donde la falta de comparación nos hace verla mucho mas pequeña de lo que realmente es. Lamentablemente no podemos fiarnos ya ni de nuestros propios ojos.

No contentos con ver la realidad de forma única hay ciertas partes de la escena visual que el cerebro no puede procesar y se produce un relleno de esas lagunas que dejan nuestras limitadas conexiones neuronales (digamos que dentro de la mentira del cerebro falta información que nos inventaremos por el simple hecho de que todo ser humano busca la coherencia en todo momento). Esto pasa, como la mayor parte de lo explicado, en todas las demás modalidades sensoriales (en los demás sentidos).

Nuestros ojos están conectados a las neuronas de nuestro cerebro por 1 millón de axones que, por decirlo de una manera, formarían, cada uno de ellos,1 pixel de la imagen visual (en total nuestro ojo equivaldría a una cámara de 1 megapixel). ¿Como puede ser que gocemos de tanto detalle visual con semejante calidad de imagen? Sencillo, lo llevamos repitiendo desde hace un rato. Es ese apoyo del cerebro, tanto proporcionando la tercera dimensión como rellenando huecos de información perdida, el que hace que nuestra vista sea tan precisa y detallada.

Resultado de imagen de ilusiones visuales
Un ejemplo de imagen ilusoria que todos hemos vivido es esa "mancha" que se nos queda en la vista después de que un flash nos dé directamente en los ojos. Tras el fogonazo, los fotorreceptores de la retina se adaptan con muchísima rapidez a tanta luz y tanto brillo. La "mancha" restante permanecerá hasta que la retina consiga re adaptarse al nivel de brillo del ambiente.

La readaptación también ocurre con las neuronas sensibles al movimiento. Si contemplamos una catarata durante unos segundos nos percataremos de que, al mirar a un punto fijo con objetos inmóviles, estos se desplazaran hacia arriba (aunque en realidad no lo hagan). Esto se produce porque, al adaptarnos al movimiento descendente, las neuronas sensibles a dicho movimiento se activan poco y las neuronas vecinas, las sensibles al movimiento ascendente, se activan más (y el cerebro interpreta que eso que no se mueve se esta moviendo hacia arriba). Esto también ocurre con los colores, las formas, los tamaños...etc.

Las ilusiones pueden llegar a ser mucho mas complejas y elaboradas pero antes de llegar a ese punto tendremos que escalar por la jerarquía visual de una manera mas paulatina.